|
París |
| |
|
París
sigue siendo indiscutiblemente la gran capital, con los monumentos
más bellos, los más interesantes museos, la
historia más rica y la fama más halagadora.
Podríamos pensar que todo esto se conjuga en pasado.
Nada más falso. Ya se trate de pintura, de literatura,
de teatro o de música, de jazz o de foto, París
sigue siendo capital. Numerosos artistas, procedentes de todas
partes del mundo, la han elegido porque París es, hoy
más que nunca, un fantástico crisol que hace
surgir las modas, inspira a poetas y escritores. No puede
ser fruto del azar. En los museos, ante los monumentos, en
los concierto o salas de conferencias, se aprenden cosas del
pasado y de la experiencia de nuestros antepasados. Pero la
lección sería árida si no estuviera confrontada
cada día y cada instante a la invención de la
calle, al espíritu que anima esta metrópolis
donde se codean pasado y futuro. Pues también ella
es diversa y caprichosa. Cada oficio tiene su barrio: los
tejidos en Le Sentier, la moda en el faubourg Saint-Honoré
y plaza des Victoires, los ebanistas del otro lado de la plaza
de la République. Y también cada continente
tiene el suyo: Africa en Barbès, América en
Les Halles, Extremo Oriente en la Porte d'Italie... |
|
|
| Ciudad |
|
París,
a lo largo de su historia, ha despertado reacciones apasionadas
que van de la ilusión a la decepción. Pero todos
los viajeros están de acuerdo en que es una de las
ciudades más estimulantes del mundo. De hecho París
se apodera de todos los sentidos, pidiendo ser observada,
escuchada, tocada, saboreada y olida. Entre monumentos luminosos
y charcos frescos brillantes en las aceras, la ciudad es todo
lo que tiene que ser: la propia esencia de Francia. No decepcionará
a quienes van a visitarla para averiguar si todo lo que se
dice de ella es verdadero. |
|
| Torre
Eiffel . |
La
torre Eiffel, que lleva el mismo nombre que el ingeniero que
la diseñó. Fue muy criticada en su época,
y hasta muchas personas daban la vuelta a la ciudad para no
verla. Para Eiffel, las vigas utilizadas eran necesarias para
darle estabilidad frente a los vientos. Su altura supera los
310 metros, porque en los días de calor el material
se dilata algunos centímetros. Posee tres niveles y
se llega en ascensor. Es un paseo obligado de los turistas.
Es visitado por más de 5 millones de personas al año.
Es el edificio más representativo de París,
y su construcción finalizó en 1889, con más
de dos millones de remaches. En 1909 estuvo en peligro de
demolición pero se salvó gracias a la antena
que tenía en su extremo. En 1916 se la utilizó
para hacer comunicaciones transoceánicas para la telegrafía
sin hilos. Su peso es de 7000 toneladas. En los días
lindos, desde el tercer nivel se puede ver hasta 67 kilómetros.
Para pintarla se necesitarían alrededor de 52 toneladas
de pintura. Es, fue y será la estrella de películas,
es por esa razón que es el monumento parisino mundialmente
conocido. |
|
|
| Atracciones |
|
| Alimentos |
París
otras de sus peculiaridades es el tomar café al aire
libre. La historia señala a Soliman Aga, el embajador
de Persia en Paris durante el reinado de Luis XIV, como el
primero en introducir el café en la Monarquía
y la alta sociedad Francesa.
La primera tienda de café
en Paris fue abrierta al público en 1672 por Pascal
Armeniano a lo largo de la tradicional avenida Saint German.
Un Siciliano de nombre Procopio abrió una tienda
similar cerca, donde se reunían alrededor del exquisito
sabor del café, muchos de los mejores ejemplares
de la sociedad Parisina. En 1689 Procopio trasladó
su tienda de café a un lugar cerca al Teatro de la
Comedia Francés donde prosperó y finalmente
finalizó cuando ya era conocido en todo Paris.
|
|
|
|